¿QUÉ ES LA FELICIDAD?

 
 

Si iniciara definiendo a la felicidad como ese valor aspiracional de gozo que todos anhelamos, te haría perder el tiempo. No hay utilidad o provecho en ese tipo de definiciones que no pueden aplicarse por su carácter inasible, desdibujado, etéreo.

 

Entremos en materia.


La felicidad es una forma de andar el camino, no un destino. Es la consecuencia de una elección consciente y persistente, que inspira y se reafirma en cada decisión cotidiana, manifestándose paso a paso en tu forma de experimentar la vida. Puedes identificarla como resultado mental, emocional, físico y vibratorio, de un estado de conciencia alcanzable. Esto es la felicidad y su práctica. Y a su vez estas son sólo palabras. Sin práctica la filosofía sólo es dogma, letras y buena fe. Sin práctica no hay resultados. Sin su práctica, no hay felicidad.


Lamento ser así de claro.

 

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Si gustas, continúa leyendo la transcripción de este audio:

 

 

Retomando, entendemos la felicidad como uno de los efectos resultantes de una serie de prácticas que estructuran la vida de una persona íntegra, alrededor de su plan de vida, de lo que le gusta vivir y se siente bien como experiencia. Esto detona acciones inspiradas, organizadas a partir de un proceso cuidadosamente cultivado bajo un enfoque de armonía, dicha y lealtad hacia uno mismo. Esto detona resultados.


Las palabras anteriores se leen en apenas unos segundos. Sin embargo, no es lo mismo conocer el camino que andar el camino.


Se trata de que te des cuenta profundamente… no de insistir hasta entenderlo o memorizarlo; lograr el proceso de cambio consciente y ponerlo en práctica minuto a minuto a pesar de lo que pase anecdóticamente en tu vida, es un logro extraordinario, asombroso, único. También alcanzable, en diversos grados, como mencioné antes. Cuando te des cuenta, te vas a reír también. Sí, así de sencillo es, como el sonido de una sola mano.


La palabra felicidad es quizá una de las más definidas, pero al darla por sentado involuntariamente quizá también está entre las menos entendidas. Es uno de esos conceptos que sabemos son importantes, pero tenemos poco tiempo como para entretenernos dándole vueltas a la idea, menos aún para trabajar en ello. “Hay otras cosas más importantes ahora que pensar en la felicidad, ponte a trabajar… a estudiar, a hacer algo productivo”, escuchamos en la adolescencia, incluso en la madurez.


Y sabes, la felicidad no se analiza, ni se estudia, ni se aprende, ni se dicta. Todos hemos visto destellos, momentos de eso que llamamos felicidad, pero estamos tan distraídos en la anécdota de la vida que no nos damos cuenta. Normalmente, nuestra cultura occidental plantea la felicidad como algo desdibujado que se alcanza con los años y una dosis de buenas decisiones y suerte; o la confundimos con la alegría, la satisfacción, el gozo, el buen humor, el optimismo, el entusiasmo.

 

 

Definición de la Real Academia Española
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La felicidad es uno de los temas primordiales en nuestra vida, como lo son el amor (que incluye a la compasión, la bondad y caridad, como formas de amor), la paz (incluye la tolerancia y la templanza), la armonía (justicia incluida), la verdad (que abarca a la ética), la sabiduría (que comprende a la prudencia), la salud (física y mental), la prosperidad (que circunscribe a la abundancia) y el desapego a lo efímero (que es resultado del discernimiento). El resto son anécdotas o acontecimientos circunstanciales. Diferenciarlo es básico para iniciar esta forma de pisar el camino.


Mi vida se  beneficia cuando pongo atención en estos conceptos cardinales y los pongo en práctica, en acción, y dejo de verlos como ideales borrosos.


Sin analizar de más, date cuenta de lo que piensas, lo que sientes, lo que dices, lo que haces. Sé consciente del impacto de tus palabras y actos en tus seres amados, en tu medio, en tu vida. ¿Producen tus actos felicidad o más bien lastimas y decepcionas? ¿Llevas positividad a donde quiera que vas? Lo que dices y haces tiene su origen en tu mente. ¿Estamos en orden o necesitamos trabajar un poco más en nosotros  mismos? ¿Ya te diste cuenta?


Tú no estás solo en esto, todos pasamos por este proceso. No debes sentirte solo, hay muchas herramientas que pueden ayudarte. Nada es casual, a veces las cosas tienen una razón más allá de nuestro entendimiento. Por algo lees estas líneas.


Darse cuenta es el primer paso para ser feliz. 

 

 

 

Anonymous

Klau

31 Oct 2011 - 12:37 am

ya me di cuenta. empiezo a trabajar un poco más en mi misma. Veo lo que siento, hago, digo y pienso y trabajo en ello.
saludos

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